Corrupción, la liebre y la tortuga

Fuente:  José Buendía Hegewisch | Excelsior

12 de Marzo de 2017. Las reformas y leyes anticorrupción van tan lentas que, a diferencia de la fábula de la liebre y la tortuga, la paciencia y la constancia no auguran llegar a la meta. Lejos de eso, la carrera de la impunidad de la liebre parece inalcanzable para las patas pequeñas y los pasos cortos de la tortuga de la investigación y acción de la justicia. El caso OHL no está ni cerrado ni esclarecido, cuando ya concluye el gobierno del Estado de México. La autoridad regulatoria de EU revivió el fraude de Homex a sus inversionistas y el caso Odebrecht amenaza con abofetear a partidos y candidatos hacia las presidenciales de 2018, como ya ocurre en otros países latinoamericanos. Todo igual.

El Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) camina tan despacio que su marcha se parece mucho al “aquí no pasa nada” que, en el fondo, ha llevado al fracaso de todas las políticas públicas y acciones contra la corrupción, lo mismo con gobiernos priistas, perredistas y panistas en todos los niveles de gobierno en los últimos 17 años. Desde entonces su costo sube anualmente hasta representar hoy 10% del PIB, aunque es reciente la conciencia de que es una de las principales causas de la anemia crónica del crecimiento económico.

Y no sólo se trata del desarrollo tardo e irredento de la ejecución de investigaciones de casos escandalosos como los de los exgobernadores Javier Duarte, de Veracruz; Borge de QR o Duarte en Chihuahua, sino del tono general lánguido y pausado de la respuesta gubernamental y del Congreso. Hasta volverse inaudible. Contrario al ruido y hasta al juicio mediático que causa la revelación de casos, las investigaciones se pudren en la inacción de la justicia, la incapacidad del Ministerio Público, los vacíos legales y sobre todo la falta de voluntad política para desmantelar el sistema de protecciones, como muestra condicionar el nombramiento del fiscal Anticorrupción al de la nueva fiscalía autónoma que sustituirá a la PGR.

El Congreso tiene atorado su nombramiento, aunque esta semana podría comenzar a moverse con la auscultación de 31 candidatos que hacen fila desde 2015 para alcanzar el puesto. Habrá que verse el impacto en las negociaciones de la desestabilización de la bancada del PRD en el Senado. Pero a ese ritmo, el SNA no tendrá todas las piezas para operar en este sexenio, a pesar de que los escándalos de corrupción marcan la actual administración, y una respuesta precisamente fue la aprobación del SNA al descontento social por esa causa. Su recién nombrado comité ciudadano promete, como ya hicieron los políticos, tener 10 casos ejemplares de corrupción, pero guarda silencio respecto a investigaciones de tramas de corrupción como OHL, Homex y el presunto pago de sobornos de la constructora brasileña Odebrecht que salpica al expresidente Calderón y a altos funcionarios de Pemex de esta administración. ¿Cuál es el nombre del alto funcionario de Pemex que habría recibido 10.5 millones de dólares a cambio de dar contratos a la empresa brasileña? ¿El expresidente Calderón dio “ventajas indebidas” a Odebrecht? ¿Las respuestas de la CNBV son suficientes sobre los contratos a OHL para la obra y operación del Circuito Exterior Mexiquense y el Viaducto Bicentenario en que participó el gobierno del Edomex? ¿Fue en EU donde empezaron a procesarse acusaciones contra Homex u Odebrecht, pueden reemplazar  a la justicia de cada país? ¡Son preguntas que el comité ya podría haber hecho!

@JoseBuendiaMx

 

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